CANÍCULA... (8)
8.
Vomitando azufre resulta dulce hasta la idea de morir. En esas circunstancias me encontraba cuando, después del escaso desayuno, tenía los ojos inyectados en sangre clavados en el fondo del retrete. Intentaba distraer la angustia con cualquier delirio que me hiciera olvidarme de mí, pero en una vivienda compartida siempre están los demás para recordarte lo que no quieres.
- ¡Joder, Julián! … ¿dejaste anoche alguna botella sin vaciar? – Me espetó Héctor apareciendo tras la puerta entreabierta del aseo, con esa estúpida sonrisilla que tanto me ‘divierte’. Yo no podía (ni quería) hablarle. Entre reconocer lo evidente ó negarlo, solo quedaba optar por otros temas que, por decirlo de alguna manera, me la sudaban sobremanera en esos instantes en los cuales trataba de mantenerme con vida.
- ¡Ah!... No te dije nada sobre lo de refugiar a Roberto porque llegó justo después de que salieras. Pero no te preocupes, que ya le he dejado claro que solo podrá ser durante este finde. A Raquel tampoco le hace ninguna gracia.
“Canal Tres siempre le trae la inspiración que necesita” oí desde el salón justo antes de una colosal bocanada de ácida bilis y zumo de naranja rumiado.
Vomitando azufre resulta dulce hasta la idea de morir. En esas circunstancias me encontraba cuando, después del escaso desayuno, tenía los ojos inyectados en sangre clavados en el fondo del retrete. Intentaba distraer la angustia con cualquier delirio que me hiciera olvidarme de mí, pero en una vivienda compartida siempre están los demás para recordarte lo que no quieres.
- ¡Joder, Julián! … ¿dejaste anoche alguna botella sin vaciar? – Me espetó Héctor apareciendo tras la puerta entreabierta del aseo, con esa estúpida sonrisilla que tanto me ‘divierte’. Yo no podía (ni quería) hablarle. Entre reconocer lo evidente ó negarlo, solo quedaba optar por otros temas que, por decirlo de alguna manera, me la sudaban sobremanera en esos instantes en los cuales trataba de mantenerme con vida.
- ¡Ah!... No te dije nada sobre lo de refugiar a Roberto porque llegó justo después de que salieras. Pero no te preocupes, que ya le he dejado claro que solo podrá ser durante este finde. A Raquel tampoco le hace ninguna gracia.
“Canal Tres siempre le trae la inspiración que necesita” oí desde el salón justo antes de una colosal bocanada de ácida bilis y zumo de naranja rumiado.
