El Dios de la Decepción.
“…‘Nada’ es la palabra clave. Todo aquello cuanto sentimos es una pretensión de la Nada por dar solidez a la inexistencia. Energía, una ironía del vacío que rodea el Universo. El alma, una arrogancia por escapar de la animalidad mecánica de tu cuerpo. El Sol, un cegador muro que oculta la verdad a los ojos de nuestra infantil vanidad…”.
Herido, fatigado, moribundo y enfermo camina el dios de la Decepción por los parajes de este castigado planeta. Cuando hable así a tu conciencia más vale que a sus primeras palabras respondas atravesándote los oídos con la daga de la ignorancia, porque si acabas seducido a su tétrico canto estarás perdido para siempre.
Herido, fatigado, moribundo y enfermo camina el dios de la Decepción por los parajes de este castigado planeta. Cuando hable así a tu conciencia más vale que a sus primeras palabras respondas atravesándote los oídos con la daga de la ignorancia, porque si acabas seducido a su tétrico canto estarás perdido para siempre.
